Finalizada la liquidación de cuentas de 2025, no podemos sino hacer una lectura positiva, tanto del nivel alcanzado en la materialización de los presupuestos, como de la gestión realista y eficiente que lo ha posibilitado.
Los presupuestos iniciales de 2025 sumaban 34.262.533 euros, un 18% más que el año anterior, aun estando congeladas las tasas y los impuestos. Si nos fijamos en la relación gastos/ingresos, podemos decir con orgullo que, de nuevo, los de 2025 son los presupuestos mayores de la historia, lo cual demuestra capacidad para plantear y gestionar unas previsiones realistas y factibles. Pero aquí lo que hay que valorar es el modelo de gobierno. En los dos ejercicios anteriores (2015-2023) se planteaban presupuestos irreales que no se cumplían y se repetían al año siguiente (puente de San Nikolas, gazteleku de Saindua, etc.). En cuanto a la ejecución, no hay más que mirar a la tesorería.
Cuando se hizo la liquidación de cuentas del 2016 había en tesorería un remanente de 42,1 millones de euros, y se tocó techo en 2021: más de 62 millones de euros. En ejercicio y medio, 20 millones más para tesorería; un dinero que ni se usó ni se ofreció para nada. He aquí la evolución:

*Hay que tener en cuenta que en la liquidación de 2022 está la compra no prevista del castillo de San Telmo. Sin ésta, hubiera habido tres millones más.
Cumplidas tres cuartas partes del mandato, podemos decir bien alto que hemos pasado de las palabras a los hechos, y que, a diferencia de épocas pasadas, tanto la planificación como la ejecución han sido realistas. Volviendo a la tesorería, también se ha revertido la anterior tendencia; en el balance de 2025 hay 229.112 euros menos porque ha habido más gastos. Y ¿qué supone que haya más gastos? Pues que se han ofrecido y materializado proyectos y servicios previstos y dirigidos a la ciudadanía. Si hacemos un seguimiento presupuestario, en el apartado de inversiones es llamativa la gestión de los últimos años:

*La compra no prevista del castillo de San Telmo supuso 3,5 millones de euros.
De hecho, podemos deducir que los proyectos pueden estar dotados económicamente, pero para llevarlos adelante hacía falta darle la vuelta a la deficiente gestión jeltzale. Hemos conseguido mejorar la situación y he aquí una lista de las inversiones que se han desarrollado en 2025:
- Pasos cebra de Txiplao y Santa Engrazia
- Asfaltado de la calle Damarri
- Intervención en el parque San Markos
- Reurbanización de la calle Santiago
- Reurbanización de Arrantzale Auzoa
- Luces LED en Muliate y Zezen Plaza
- Renovación del tejado de la biblioteca
- Tejado del Euskaltegi
- Gazteleku de Saindua
- Trabajos de la Opengela
- Intervención en la planta baja del ayuntamiento
- Colocación del sistema de aerotermia en Loraitz
- Trabajos del Fuerte de Guadalupe
- Obra en Servicios Sociales
- Renovación de los Servidores del ayuntamiento
- Renovación del camino del Calvario
- Renovación de la Zona deportiva de Amute
EN HONOR A LA VERDAD
Como colofón, quisiéramos informar sobre la gestión del dinero público y sobre los embustes del
PNV. Por un lado, hemos hablado de la tesorería, pero mucha gente no sabe el destino del remanente o superávit que mencionábamos. En la época del PNV, por tener más de sesenta millones de euros en el banco, pagábamos como ayuntamiento anualmente 100.000 euros en comisiones. Con el gobierno actual, invertimos el dinero y, además, obtenemos un rendimiento de un millón de euros anuales para engordar el presupuesto y ofrecer más servicios al pueblo.
En cuanto a los infundios del PNV, varias veces han divulgado que los impuestos municipales no paran de subir. Pero la información de la liquidación de cuentas es clara, ahí está lo que se tributa. Desde que Abotsanitz está en el gobierno, en concepto de impuestos, se ha recogido un 1.19% más.
Pero lo llamativo es que las entradas correspondientes a la Diputación (IVA, IRPF, Sociedades, Tributos especiales, etc.), dependientes del gobierno de EAJ-PNV, han subido un 14.19%, esto es, más de 13 puntos que las del ayuntamiento. Una vez más tenemos que denunciar ante el pueblo que, siendo suya la mayor responsabilidad en la subida de impuestos, el PNV se ensaña poniendo el foco en el consistorio.
En resumen, como decíamos al principio, hacemos una valoración positiva del nivel de cumplimiento de los presupuestos. Hemos demostrado que somos capaces de administrar casi todas las previsiones, incluso también las inversiones inesperadas. Nuestro compromiso de cara al futuro es mantener, paso a paso, la misma trayectoria.
En Hondarribia, a 29 de abril de 2026
