Ante las pancartas aparecidas en los últimos días en la zona de la Alameda, concretamente en el entorno de Mouriscot, con el mensaje “Esta casa no se tira”, desde Abotsanitz queremos aclarar cuál es realmente la situación, para responder a la preocupación generada entre la ciudadanía y el vecindario y explicar toda la verdad.
Por un lado, es necesario saber que siguen vigentes dos decretos del Departamento de Patrimonio del Gobierno Vasco de los años 2000 y 2001 (un departamento creado y todavía dirigido por el PNV), que establecen que el Ayuntamiento debe impulsar, dentro de sus competencias, iniciativas encaminadas a la desaparición de determinados edificios situados en el entorno de la muralla, entre ellos los edificios de la zona de Mouriscot. La autoridad de dichos decretos es superior a la del PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) y, en consecuencia, el Ayuntamiento no puede incorporar en su Plan nada que los contradiga, ya que ello supondría la nulidad del propio Plan y el riesgo de que este fuera anulado en su totalidad. Dicho de otra manera, estos decretos están por encima del Plan General, por lo que el Ayuntamiento no puede aprobar nada que vaya en contra de ellos sin poner en riesgo la validez o la nulidad del Plan.
Ante esta compleja situación jurídica heredada, y haciéndonos cargo de la preocupación vecinal, nuestra representación en el Ayuntamiento ha realizado importantes esfuerzos para abordar la situación de estos edificios dentro del PGOU. Por un lado, fueron catalogados como “auzo bihotzak” en el PGOU provisional, con el objetivo de proteger sus valores y su situación actual. Por otro lado, se incorporaban diversas iniciativas destinadas a poner en valor la muralla, con el fin de evidenciar la “capacidad de actuación municipal”. Finalmente, se establecía un derecho de adquisición preferente a favor del Ayuntamiento, todo ello con el objetivo de obtener un informe favorable de la COPTV. A juicio de este Ayuntamiento, estas tres iniciativas garantizaban el cumplimiento de los objetivos de los decretos.
Lamentablemente, el Departamento de Patrimonio ha establecido, en informes vinculantes para el Ayuntamiento, que el contenido del Decreto 2/2001 debe incorporarse literalmente, endureciendo así la postura mantenida respecto al PGOU de 2017 y actuando en contra de nuestra voluntad municipal. Sin embargo, como ya se ha señalado, el informe del Departamento de Patrimonio es vinculante para el Ayuntamiento.
Nos cuesta entender que, teniendo el PNV su batzoki en este mismo lugar, el partido no haya movido nada durante 25 años y que, además, haya endurecido su postura respecto al PGOU de 2017 desde el departamento que dirige. Nos parece un sinsentido y creemos que los jeltzales deberían dar explicaciones tanto en Hondarribia como en el Gobierno Vasco. Poner el foco en el Ayuntamiento y no en el Gobierno Vasco no es más que una maniobra malintencionada destinada a hacer daño, que responde a la defensa de determinados intereses y busca desgastar y perjudicar al gobierno municipal.
Queremos dejar claro que el propio Ayuntamiento dispone allí de una vivienda en Damarri 3 (destinada al parque de viviendas del Ayuntamiento) y que en ningún caso desea que esta casa sea derribada. Por ello, ante esta situación, también nosotros defendemos la reivindicación de los vecinos y vecinas, porque compartimos con ellos nuestra posición y nuestro deseo.
Para finalizar, desde Abotsanitz volvemos a reivindicar el derecho a vivir en Hondarribia. Defendemos y defenderemos siempre estos derechos con firmeza, priorizando la protección de nuestra ciudadanía y de sus hogares.
